"No era un héroe": cómo se borraron los oscuros y violentos orígenes medievales de Robin Hood

Un antiguo boceto de Robin Hood apuntando con su arco y flecha hacia su derecha en un bosque.

Fuente de la imagen, Getty Images

    • Autor, Caryn James
    • Título del autor, BBC
  • Fecha de publicación
  • Tiempo de lectura: 8 min

Robin Hood comenzó como una tradición oral en el siglo XII antes de transformarse en un estereotipo heroico y apto para toda la familia. Pero ahora hay nuevas versiones que están recuperando su lado oscuro.

Cuando el escritor y director Michael Sarnoski empezó a rodar su nueva película -The Death of Robin Hood ("La muerte de Robin Hood")-, le mostró al elenco y al equipo una que siempre le ha encantado.

Era la Robin Hood animada de Disney de 1973, cuyo héroe es un zorro con una pluma en su gorro verde, que roba a los ricos para darles a los pobres.

Esa querida versión no podría ser más distinta de "La muerte de Robin Hood", el oscuro y reflexivo drama de Sarnoski.

Hugh Jackman interpreta a un Robin Hood canoso, curtido por las batallas, que reflexiona al final de su vida y es plenamente consciente de su propia leyenda.

Advertencia: Este artículo contiene una descripción gráfica de violencia que algunas personas podrían encontrar perturbadora.

Cuando se encuentra con una mujer que habla del virtuoso Robin Hood, defensor de la justicia, él niega quién es y habla de sí mismo en tercera persona.

"No era un héroe. Robaba y mataba por el placer de hacerlo, nada más".

Resulta que este Robin Hood violento y otras reinterpretaciones que cuestionan su imagen heroica y bienintencionada están más cerca de las leyendas medievales originales que el estereotipo familiar que solemos imaginar hoy en día.

La representación de Robin Hood ha evolucionado a lo largo de los siglos; cada cambio refleja la época que lo reinterpretó.

Estas versiones más sombrías del siglo XXI miran hacia los orígenes de la historia pero, como señalan algunos de sus creadores, también hablan del presente.

Las visiones complejas del personaje desafían a un mundo polarizado en el que héroes y villanos suelen ser o totalmente buenos o totalmente malos, una simplificación equiparable a la que experimentó la leyenda de Robin Hood con el paso de los siglos.

Imagen que muestra a dos hombres luchando armados con dos varas de madera en un bosque.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, Las historias sobre Robin Hood comenzaron como una tradición oral en el siglo XII, y los primeros relatos escritos aparecieron 200 años más tarde.

¿Quién era Robin Hood?

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Aunque ha habido bastante especulación sobre un Robin Hood real, los historiadores coinciden en gran medida en que no hubo una única persona viva detrás del personaje, sino más bien una sociedad profundamente desigual de terratenientes ricos y campesinos empobrecidos que inspiró su creación.

Las historias comenzaron como una tradición oral en el siglo XII, pero los primeros relatos escritos no aparecieron hasta dos siglos después, en baladas que ya lo presentaban como una figura célebre.

En esos primeros relatos escritos, no era el noble Sir Robin de Locksley que las versiones posteriores describieron. No era noble en absoluto, sino un yeoman, una suerte de campesino acomodado.

Tampoco había ninguna Marian en la historia hasta el siglo XVI. Y aunque Robin Hood se mostraba bastante amable con los pobres, ayudarlos no era su propósito principal.

Sus enemigos eran el clero corrupto y los nobles terratenientes que abusaban de sus subordinados.

En un epílogo de su novela revisionista The Traitor of Sherwood Forest ("El traidor del bosque de Sherwood"), publicada en 2025, la historiadora medieval Amy S. Kaufman describe al Robin Hood de las primeras leyendas como "un embaucador medieval moralmente ambiguo" y "un pícaro violento e irreverente".

Disney acertó en una cosa: las primeras baladas sugieren que Robin era tan astuto como un zorro.

Un cambio importante en la historia se produjo en el siglo XVI.

El rey Enrique VIII era un admirador y a veces se disfrazaba de Robin Hood. Durante el reinado de este monarca, que se separó de la Iglesia católica, la devoción de Robin Hood a la Virgen María desapareció de la leyenda.

A medida que las clases altas lo adoptaron, en las influyentes crónicas de la época el personaje dejó de odiar a la nobleza y pasó a ser noble él mismo.

Presentado como un noble moralmente recto que lucha contra sus iguales de mala reputación, dejó de cuestionar la estructura de poder de la sociedad.

Fue reclutado para ayudar al buen rey Ricardo a recuperar el trono que había sido usurpado por su malvado hermano, el príncipe Juan, un tópico que persiste en la representación de Disney de Juan como un león codicioso y ávido de poder.

Durante el siglo XIX, los libros infantiles ayudaron a convertir aún más a Robin Hood en un bienhechor idealizado, aceptable para los victorianos.

Y en el siglo XX, el cine perpetuó esa imagen, con el ídolo cinematográfico Errol Flynn como el audaz Sir Robin en la popular película The Adventures of Robin Hood ("Las aventura de Robin Hood"), de 1938.

Disney, en quizá la versión más influyente, consolidó esa imagen en la cultura.

"Dos versiones del mismo personaje"

Imagen de la película de Disney en la que Robin Hood era un zorro astuto y benefactor.

Fuente de la imagen, Alamy

Pie de foto, La película de Disney de 1973, con un zorro como el protagonista Robin Hood, consolidó en la cultura su imagen de héroe aventurero y benefactor.

Sarnoski le cuenta a la BBC que el contraste entre la película de Disney y las leyendas originales le ha fascinado desde la infancia, cuando leyó una versión de la balada medieval "La muerte de Robin Hood" en libro infantil.

Allí, Robin muere en silencio, asesinado por una priora malvada y su amante.

"Conocer al Robin Hood de Disney y luego leer 'La muerte de Robin Hood', y tratar de asimilar esas dos versiones del personaje -intentar entender cómo pueden ser el mismo personaje- fue algo que realmente se me quedó grabado de niño", dice.

En la película de Sarnoski, Robin Hood resulta herido durante una batalla -una flecha atraviesa la parte posterior de la cabeza de un muchacho y sale por su ojo- y es llevado a un priorato para recuperarse.

Jodie Comer interpreta a la priora, quien, a diferencia de su retrato en la balada, es bondadosa.

"No quería que la priora fuera simplemente una monja malvada sin matices, ni que Robin Hood fuera solo un héroe bondadoso sin complejidad", explica Sarnoski sobre su intención de crear personajes más matizados.

Y, a medida que Robin reflexiona sobre su pasado y empieza a arrepentirse, "la película se convierte realmente en una historia sobre él enfrentándose a su propia leyenda y también a su deseo de lo que considera una muerte justa", señala.

La falsedad de las leyendas es también un tema central en la novela de Kaufman, y Disney influyó igualmente en sus primeras impresiones.

"Crecí con el Robin Hood zorro, y luego entré en los estudios medievales y descubrí las baladas, y pensé: '¿Dónde está mi Robin Hood, el que conozco y amo?'", le cuenta a la BBC.

The Traitor of Sherwood Forest se centra en la ficticia Jane, una campesina que se deja cautivar por la leyenda de Robin Hood.

Se queda prendada de él y se une a su banda de forajidos, pero empieza a preguntarse si su imagen heroica -y el propio Robin Hood, tan seductor- no la han llevado por mal camino.

El Robin Hood de Kaufman, ni héroe ni villano, es fiel a los orígenes del personaje.

En las baladas, dice ella, "es increíblemente subversivo cuando se observa cómo se enfrenta a quienes ostentan el poder, como los reyes, la nobleza o la Iglesia. Pero también, en todas las baladas, o bien tiene un final trágico o es víctima de sus propios defectos".

Kevin Costner interpretando a Robin Hood.

Fuente de la imagen, Getty Images

Pie de foto, En la pantalla, actores desde Douglas Fairbanks hasta Kevin Costner han interpretado el papel de Robin Hood y casi todos siguen la imagen estereotipada.

En el siglo pasado, este tipo de visiones complejas de Robin Hood fueron poco frecuentes.

En la pantalla, actores como Douglas Fairbanks, Kevin Costner y Russell Crowe han interpretado el papel, y casi todos siguen la imagen estereotipada.

Una excepción destacada es Robin and Marian (1976), una película inteligente y elegante que merece ser mucho más conocida.

Sean Connery interpreta a un Robin envejecido, que se reencuentra después de varias décadas con Marian (Audrey Hepburn), ahora priora.

Este Robin niega que las historias legendarias sean ciertas y se muestra reflexivo al final de su vida.

"No dejo de pensar en toda la muerte que he visto", le dice a Marian, y se pregunta para qué sirvió.

Una historia antigua que se siente actual

Hugh Jackman en una escena de la nueva película sobre Robin Hood.

Fuente de la imagen, A24

Pie de foto, Hugh Jackman protagoniza la nueva película de A24, una reinterpretación de Robin Hood que remite a la leyenda medieval original y oscura (Crédito: A24).

Este tipo de preguntas sobre el poder, los héroes y la manera en que se cuentan sus historias es precisamente lo que hace que las visiones revisionistas resulten tan contemporáneas.

"El mundo está concentrando el poder de formas similares a las de la Edad Media", dice Kaufman. "Algunas de las cosas en las que ellos tenían que pensar son cosas en las que nosotros vamos a tener que pensar".

Sarnoski señala cómo sus personajes utilizan las historias como una forma de poder.

"Robin Hood usaba las historias como un arma y como un medio para perpetuar la violencia", pues así atraía seguidores, afirma.

En contraste, "la priora utiliza las historias como una manera de ayudar y sanar a la gente", añade.

Esas estrategias están por todas partes hoy en día. "Estamos completamente inmersos en narrativas en este momento, entre las redes sociales, internet y todo lo que nos rodea", dice Sarnoski.

"Nos apresuramos a encasillarnos en bandos y en tribalismos, a crear héroes y villanos, y no a vivir en la zona gris en la que realmente existe la vida", señala.

Por más impactantes que resulten estas nuevas versiones más oscuras de Robin Hood, es poco probable que sustituyan la imagen "disneyficada".

"No todo el mundo quiere que se vea alterada su fantasía de Robin Hood", sostiene Kaufman.

"Se ha convertido en algo parecido a Santa Claus, en el sentido de que representa algo más grande que lo que fue la leyenda original".

Esta nota es una adaptación de una nota publicada en inglés. Puedes leer la version original aquí.

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